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El masaje terapéutico es una técnica destinada a producir diferentes reacciones fisiológicas controladas, dentro del sistema musculo-esquelético u otros sistemas del cuerpo. Se aplica gracias a la manipulación manual de los tejidos blandos como la piel, músculos y el tejido conectivo para poder ampliar la función de estos y promover la circulación, el bienestar y también la relajación del paciente.

Qué es y cómo se aplica

De manera histórica, la acción de frotar o presionar firmemente una zona dolorida es una reacción intuitiva que ha habido siempre y se hace para buscar el alivio del dolor y de las tensiones. Esto puede revelar que el masaje, aunque no tal y como lo conocemos hoy en día, ha sido usado por la cultura médica o chamánica ancestral de prácticamente todos los pueblos y que podemos encontrar en infinidad de tradiciones.

masaje de espalda terapeutico

Las diferentes maniobras que realiza el profesional tienen como principal objetivo la recuperación y rehabilitación física de muchos procesos patológicos o lesiones. Además se generan diferentes efectos en los tejidos, proporcionando una gran sensación de relax.

El profesional debe tener una gran formación y comprensión de todo lo relacionado tanto con la fisiología como de la anatomía humana. También debe ser conocedor de las indicaciones y contraindicaciones que puede haber en cada caso. Se forma en diferentes cuestiones relacionadas con la cultura ética y está capacitado para saber con gran precisión cuándo aplicar el masaje o no.

IMPORTANTE: Si el masaje tiene únicamente un fin terapéutico para tratar a una persona de una enfermedad o de una lesión, se considera como un acto sanitario y el masaje debe ser realizado bajo prescripción facultativa por personal acreditado. De esta forma sólo podrá ser realizado por fisioterapeutas debido a que cualquier clase de manipulación corporal que entrañe cualquier riesgo tiene que ser supervisado por el médico.

Modalidades y tipos de masaje terapéutico

Existen diferentes modalidades de masaje terapéutico, todas ellas destinadas para determinada clase de patología, como por ejemplo:

A continuación vemos con más detalle cada uno de los tipos.

Masaje clásico o sueco

Se trata de un masaje que se da de forma vigorosa, llegando a abarcar grandes zonas como los músculos. Tiene efectos fisiológicos muy positivos así como relajar tensiones musculares y contracturas.

Masaje transverso profundo (Cyriax)

Se trata de una movilización de tejido que trata lesiones tendinosas, ligamentosas o musculares específicamente localizadas y que no tengan demasiada hinchazón. Con él, se busca actuar directamente dentro del punto exacto de la lesión para poder recuperar la movilidad normal.

Drenaje linfático manual

El masaje linfático es otra de las modalidades del masaje terapéutico y consiste en evacuar los líquidos sobrantes así como los desechos metabólicos de las vías linfáticas a través de la estimulación de la contracción de vasos y ganglios linfáticos.

Masaje relajante

Usa movimientos muy suaves en los que se aplica una presión más ligera que en cualquier otra clase de masaje. Lo que se busca en esta modalidad no es trabajar las tensiones musculares, por ejemplo, se busca la relajación y que la persona que lo recibe se sienta a gusto.

Son ideales para quienes reciben un masaje por primera vez o para aquellas personas que debido a su ritmo de vida están sometidas a mucho estrés en su día a día.

masaje terapeutico rodilla

Masaje reflejo

Es un tratamiento en el que se combina el estiramiento con la estimulación de algunas zonas del cuerpo que suelen presentar patologías determinadas y localizadas.

Técnicas de aplicación

Además de las modalidades, también nos encontramos con diferentes técnicas para aplicar estos masajes:

  • Amasamiento: el principal objetivo es conseguir una compresión simultánea de la piel, tejido subcutáneo y músculos. Se busca coger los tejidos musculares, intentando despegarlos y despegarlos de manera transversal de un lado a otro con cierta presión, estiramiento y un pequeño movimiento de torsión.
  • Compresión: no se desplazan las manos, únicamente se comprime y presiona la zona a tratar.
  • Fricción: con ella, se movilizan los planos más superficiales de la piel sobre los tejidos musculares, consiguiendo que sobre ellos se ejerza una presión controlada gracias a los movimientos circulares y elípticos.
  • Hachadura: se parece a la percusión aunque los golpes se dan con el borde de la mano, como si estuviésemos trabajando con un hacha.
  • Percusión: se aplican diferentes golpes con la mano, siempre ligeros, rítmicos y repetitivos. Se usan para poder intensificar la circulación sanguínea de los músculos.
  • Roce: es con la que se comienza y finaliza cualquier masaje. Consiste en el deslizamiento de la mano sobre la piel de forma lenta para conseguir el calentamiento de los tejidos.
  • Vibración: con esta técnica se realizan movimientos compresivos de forma estática y se varía de manera rítmica la intensidad. Se busca estimular la circulación sanguínea y con ella se consigue un efecto relajante en el sistema nervioso central.

Beneficios del masaje terapéutico

A continuación se muestra un vídeo de un masaje terapéutico en los gemelos:



Con tantas modalidades y técnicas de aplicación de masajes terapéuticos, es lógico que pueda presumir de tener muchos beneficios. Entre ellos destacan:

  • Acelera la recuperación de lesiones en tendones y ligamentos
  • Alivia dolores
  • Aumenta la vitalidad y energía
  • Ayuda a combatir el insomnio
  • Ayuda a corregir problemas posturales
  • Combate la fatiga
  • Combate la tensión nerviosa
  • Contribuye al proceso de la digestión
  • Elimina la retención de líquidos
  • Es ideal para los tratamientos de eliminación de las grasas localizadas
  • Evita el estreñimiento
  • Mantiene la elasticidad muscular
  • Mejora en toda clase de dolencias y lesiones musculares
  • Mejora la movilidad y el dolor de las articulaciones
  • Reduce la ansiedad
  • Se recomienda para los procesos de recuperación física después de haber pasado tiempo de inmovilización o alguna clase de inactividad forzada

Contraindicaciones y precauciones

Tras una valoración en profundidad, el profesional deberá decidir si determinada persona puede recibir o no esta clase de masaje, habiendo casos en los que optará por abstenerse de tratar a una persona en caso de que cuente con:

  • Abundantes varices, trombosis o tromboflebitis
  • Alguna enfermedad infecciosa como sarampión o viruela entre otras
  • Embolia arterial
  • Enfermedades de la piel (abscesos, eczemas, eritema, soriasis, llagas, herpes, erisipela, urticaria, pelagra, acné severo, etc.)
  • Hemorragias
  • Heridas abiertas
  • Infecciones
  • Inflamaciones (parasitarias y/o microbianas)
  • Personas que tengan cualquier clase de tumor
  • Procesos febriles
  • Sífilis